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1 de junho de 2010

Blog da Semana - 09-2010

Trago-vos hoje, para o Blog da Semana e pela primeira vez, um blog nao lusófono mas pertinho da nossa lusofonia, de habla castellana. Trata-se do blog argentino: Lisarda Baila Cumbia (http://lisarda.blogspot.com/)

Foto do blog Lisarda Baila Cumbia


Borges, Oda escrita en 1966

Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete

Que, alto en el alba de una plaza desierta,
Rige un corcel de bronce por el tiempo,
Ni los otros que miran desde el mármol,
Ni los que prodigaron su bélica ceniza
Por los campos de América
O dejaron un verso o una hazaña
O la memoria de una vida cabal
En el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.


Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
Cargado de batallas, de espadas y de éxodos
Y de la lenta población de regiones
Que lindan con la aurora y el ocaso,
Y de rostros que van envejeciendo
En los espejos que se empañan
Y de sufridas agonías anónimas
Que duran hasta el alba
Y de la telaraña de la lluvia
Sobre negros jardines.


La patria, amigos, es un acto perpetuo
Como el perpetuo mundo. (si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
Un solo instante, nos fulminaría,
Blanco y Negro relámpago, Su olvido.)


Nadie es la patria. Pero todos debemos
Ser dignos del antiguo juramento
Que prestaron aquellos caballeros
De ser lo que ignoraban, argentinos,
De ser lo que serían por el hecho
De haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones
La justificación de aquellos muertos;
Nuestro deber es la gloriosa carga
Que a nuestra sombra legan esas sombras
Que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos los somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
Ese límpido fuego misterioso.

José Luís Borges (Argentina)

20 de abril de 2010

Blog da Semana - 04 - 2010

O blog da semana para visitar é CIRANDEIRA: http://giramundo-cirandeira.blogspot.com/


EL OTRO TIGRE

Pienso en un tigre. La penumbra exalta

la vasta Bibliotece laboriosa
y parece alejar los anaqueles;
fuerte, inocente, ensangrentado y nuevo,
el irá por su selva y su mañana
y marcará su rastro en la limosa
margen de un rio cuyo nombre ignora;
(en su mundo no hay nombres, ni pasado,
ni porvenir, solo un instante cierto.)
Y salvará las bárbaras distancias
y husmeará en el trenzado laberinto
de los olores el olor del alba
y el olor deleitable del venado
Entre las rayas del bambú descifro
sus rayas y presiento la osatura
bajo la piel espléndida que vibra
En vano se interponem los convexos
mares y los desiertos del planeta;
desde esta casa de un remoto puerto
de América del Sur, te sigo y sueño
oh tigre de las márgenes del Ganges
Cunde la tarde en mi alma y refexiono
que el tigre vocativo de mi verso
es un tigre de símbolos y sombras,
una serie de tropos literarios
y de memorias de enciclopedia
y no el trigre fatal, la aciaga joya
que, bajo el sol o la diversa luna,
va cumpliendo en Sumatra o en Bengala
su rutina de amor, de ocio y de muerte
Al tigre de los símbolos he opuesto
el verdadero, el de caliente sangre
el que diezma la tribu de los búfalos
y hoy 3 de agosto del 59,
alarga en la pradera una pausada
sombra, pero ya el hecho de nombrarlo
y de conjeturar su circunstancia
lo hace ficción del arte y no criatura
viviente de las que andan por la tierra
Un tercer tigre buscaremos. Este
será como los otros una forma
de mi sueño, un sistema de palabras
humanas y no el tigre vertebrado
que, mas allá de las mitologias,
pisa la tierra. Bien lo sé, pero algo
me impone esta aventura indefinida,
insensata y antigua, y persevero
en buscar por el tiempo de la tarde
el otro tigre, el que no está en el verso


Jorge Luís Borges - El Hacedor, in Obra Poética - 1923-1985 - B. Aires, 1989

O outro tigre
Penso em um tigre. A penumbra exalta
a vasta Biblioteca laboriosa
e parece afastar as prateleiras;
forte, inocente, ensanguentado e jovem
ele irá por sua selva, e sua manhã,
marcando seu rastro na lamacenta
margem de um rio cujo nome ignora
(Em seu mundo não existem nomes, nem passado, nem porvir
somente o instante exato.)
E vencerá as bárbaras distâncias
e farejará na renda labiríntica
dos aromas, o aroma do veado.
Por entre as raias do bambú, decifro
suas rais e pressinto a ossatura que vibra
sob a pele esplêndida.
Em vão se interpõem os convexos
mares e os desertos do planeta;
desta casa, de um porto da América do Sul, te sigo e sonho
ó tigre das margens do Ganges.
Cresce a tarde na minh'alma e reflito
que o tigre evocativo do meu verso
é um tigre de símbolos e sonhos,
uma série de tropos literários
e de memórias de enciclopédia
e que o tigre fatal, azíaga jóia, que,
sob o sol ou a diversa lua,
vai cumprindo em Sumatra ou Bengala
sua rotina de amor, de ócio e de morte.
Ao tigre dos símbolos, opus
o real, o que tem sangue quente,
o que dizima a manada dos búfalos
e hoje, 3 de agosto de 1959,
estende sobre a planície uma pausa
da sombra, mas já o fato de nomeá-lo
e de conjecturar sua circunstância,
o faz ficção artística e não criatura
viva das que andam pela terra.
Um terceiro tigre busquemos. Este
será como os outros uma forma de meu sonho,
um sistema de palavras humanas
e não o tigre vertebrado
que, mais além das mitologias,
pisa a terra. Bem sei, entretanto,
que algo me impõe esta aventura indefinida
insensata e antiga, e persevero
em buscar pelo tempo nesta tarde
o outro tigre, o que não está no verso.